21/7/2026
44 REINOS DE TAIFAS TIENEN A GRANADA COMO REHÉN: O HAY FUSIÓN METROPOLITANA O, CON LA VAU-5, SEGUIRÁN EL CAOS, LA CONTAMINACIÓN Y EL ASFALTO
La Gran Granada presenta alegaciones contra la VAU-5 y denuncia que los intereses localistas y las parcelas de poder impiden organizar una única ciudad de cerca de 600.000 habitantes
Granada, 21 de julio de 2026.
La Plataforma para la Fusión de los Municipios del Área Metropolitana de Granada en «La Gran Granada» ha presentado ante la Junta de Andalucía alegaciones al anteproyecto de la VAU-5, la variante proyectada entre Armilla, Churriana de la Vega y Las Gabias.
La VAU-5 intenta cubrir con más asfalto 35 años de desorden metropolitano. Primero se autorizan viviendas, urbanizaciones y polígonos sin garantizar el transporte público y las infraestructuras necesarias. Después, se obliga a miles de personas a desplazarse en coche y, cuando llega el colapso, se presenta otra carretera como única solución.
Granada ya es una sola ciudad, pero sigue gobernada como 44 municipios enfrentados. Cerca de 600.000 personas comparten hospitales, universidad, empleo, comercio, carreteras y servicios, mientras 44 ayuntamientos mantienen planeamientos urbanísticos, políticas de movilidad y prioridades independientes. El tráfico, la contaminación y las necesidades de la ciudadanía no se detienen ante una frontera municipal.
El principal obstáculo no es técnico ni económico: es político. La Gran Granada denuncia que los 44 reinos de taifas mantienen a la ciudadanía como rehén de fronteras artificiales y parcelas de poder. Demasiadas decisiones responden antes a intereses localistas, partidistas y clientelares que a la necesidad de reducir el tráfico, mejorar el transporte público y proteger la salud.
Los responsables públicos deben elegir entre conservar sus estructuras o resolver los problemas de la gente. En una aglomeración gravemente castigada por la contaminación provocada por el tráfico, los alcaldes y los gobiernos implicados tienen la obligación de superar sus intereses particulares, fusionarse y organizar una respuesta común. Si no son capaces de hacerlo, la ciudadanía deberá exigirles responsabilidades por anteponer la conservación de sus parcelas políticas al bienestar colectivo.
La carretera puede trasladar el atasco, pero no hacerlo desaparecer. Según las cifras incorporadas a las alegaciones —que la Junta deberá confirmar o rebatir con datos oficiales—, la VAU-5 tendría una longitud cercana a los ocho kilómetros, podría afectar a más de 400.000 metros cuadrados de suelo y canalizaría entre 43.000 y 65.000 vehículos diarios.
Los coches que utilicen la nueva vía continuarán después hacia Granada, sus hospitales, la universidad, los centros de trabajo y los mismos accesos que ya están saturados. Construir una gran entrada para decenas de miles de vehículos hacia una capital con Zona de Bajas Emisiones, calles peatonales y escasez de aparcamiento puede acabar limitándose a desplazar la cola de un lugar a otro.
Más capacidad viaria también puede significar más tráfico. Una carretera más rápida atrae nuevos viajes, favorece recorridos más largos e impulsa urbanizaciones, polígonos y centros comerciales alrededor de sus enlaces. La VAU-5 corre el riesgo de reproducir el problema que pretende resolver: más urbanización dispersa, más dependencia del coche y una nueva saturación.
Primero debe comprobarse el efecto real de la ampliación del Metro. La Gran Granada considera incoherente aprobar otra gran vía antes de conocer cuánto tráfico absorberá el Metro hacia Churriana de la Vega y Las Gabias. Primero debe ponerse en funcionamiento la ampliación, reorganizarse los autobuses, activar los intercambiadores y medir sus resultados. Después podrá determinarse qué necesidades viarias continúan existiendo.
La Vega no es un solar disponible para corregir errores urbanísticos. La VAU-5 puede dividir explotaciones, afectar a acequias, caminos, cauces y espacios de biodiversidad, degradar el paisaje y crear una gran barrera física sobre uno de los espacios agrícolas y ambientales más valiosos de Granada.
Un solo ecosistema no puede depender de 42 políticas urbanísticas diferentes. La propia Junta integra el ámbito agrario de la Vega en 42 municipios y señala que el 42 % de su superficie es agrícola y otro 49 %, forestal o natural. Aproximadamente el 91 % del territorio cumple funciones agrarias o ambientales. Dividir su protección entre decenas de ayuntamientos garantiza decisiones contradictorias y facilita que la Vega desaparezca parcela a parcela.
Fusionarse para organizarse y crecer de manera ordenada, racional y sostenible. Esa es la solución defendida por La Gran Granada: un solo municipio metropolitano, organizado mediante distritos que conserven los nombres, las tradiciones y los servicios de proximidad de los actuales pueblos, pero con una única planificación urbanística y ambiental.
Una ciudad necesita una sola red de transporte. Granada debe contar con una autoridad común que coordine el Metro, los autobuses, los taxis, los aparcamientos, la Zona de Bajas Emisiones y la movilidad ciclista. Necesita un billete único, líneas transversales entre municipios, frecuencias competitivas, plataformas reservadas, intercambiadores y aparcamientos disuasorios.
No puede haber 44 concejales de movilidad decidiendo sobre el tráfico de una única ciudad. Tampoco puede permitirse que un municipio proyecte duplicar su población sin valorar el impacto que esa decisión tendrá sobre las carreteras, los servicios y la contaminación del resto del área metropolitana.
La Gran Granada solicita que la VAU-5 no sea aprobada en su configuración actual, que se audite de forma independiente el modelo de tráfico y que la carretera se compare seriamente con una inversión equivalente en transporte público.
La plataforma reclama también que, mientras se estudia la fusión municipal, se cree una autoridad metropolitana con competencias reales y vinculantes en materia de movilidad, urbanismo, infraestructuras, contaminación y protección de la Vega.
El problema no es que falten soluciones: sobran 44 parcelas de poder que impiden aplicarlas. O Granada se fusiona para organizarse y crecer de forma ordenada, racional y sostenible, o continuará destruyendo la Vega y trasladando los atascos de una carretera a otra.
NO FALTA ASFALTO. FALTA UNA SOLA GRANADA.
Se adjuntan las alegaciones presentadas y el resumen ciudadano.